El insomnio se considera uno de los trastornos del sueño más comunes a nivel mundial. Cada vez más personas lo padecen y tienen dificultades para conciliar el sueño o dormir sin interrupciones. El CBD puede ser un aliado natural para relajar el cuerpo y la mente, favoreciendo un sueño más profundo y reparador. ¡Descubre cómo el CBD puede ayudarte a dormir mejor y despertarte lleno de energía!
El insomnio es un trastorno del ritmo sueño-vigilia que se manifiesta de diversas formas. Puede ser ocasional, como durante períodos estresantes o cambios importantes, o crónico, cuando persiste durante semanas o meses.
Las formas principales son:
A estas se suman los trastornos del sueño relacionados con otras condiciones, como apneas del sueño, dolores crónicos, desequilibrios hormonales o estrés postraumático. El insomnio no debe subestimarse: incluso unas pocas noches de sueño interrumpido pueden afectar negativamente la memoria, la regulación emocional e incluso el sistema inmunológico.
El CBD (cannabidiol) es un compuesto natural del cáñamo que actúa sobre el sistema endocannabinoide, que desempeña un papel fundamental en el mantenimiento del equilibrio del cuerpo (homeostasis). Entre sus funciones reguladas se incluyen el ritmo circadiano, la ansiedad y la relajación.
Diversos estudios y testimonios indican que el CBD puede:
A diferencia de las pastillas para dormir tradicionales, el CBD no induce somnolencia artificial, sino que actúa sobre las principales causas del insomnio, como el estrés, la ansiedad y la tensión muscular. Esto significa que te despiertas con la mente más despejada y con más energía.
En los últimos años, el CBD se ha convertido en objeto de muchos estudios científicos precisamente por su potencial para mejorar la calidad del sueño. Ya no hablamos solo de experiencias personales, sino de datos concretos que demuestran cómo el cannabidiol puede actuar sobre la ansiedad, el estrés y los trastornos del ritmo circadiano, factores que suelen causar insomnio.
Uno de los estudios más significativos se publicó en 2023 en el Journal of Sleep Research. En un ensayo cruzado controlado, se probó un aceite medicinal que contenía una mezcla de THC y CBD en 29 adultos con insomnio. Después de dos semanas de uso, el 60% de los participantes ya no fue considerado insomne: el descanso mejoró notablemente, con un aumento de aproximadamente 21 minutos más de sueño ligero por noche, un incremento de la melatonina nocturna y una mejora general en la calidad del sueño.
Otro estudio de 2024, publicado en el Journal of Clinical Sleep Medicine, examinó la eficacia de dosis de 150 mg de CBD en personas con insomnio primario. Aunque no se encontraron diferencias significativas en los principales indicadores del sueño en comparación con el placebo, los participantes que tomaban CBD reportaron una mayor sensación de bienestar general y una mejor eficiencia del sueño después de dos semanas.
Por último, un estudio publicado en 2025, también en el Journal of Clinical Sleep Medicine, probó una formulación oral combinada de 300 mg de CBD con una mezcla de terpenos específicos. Después de cuatro semanas, el tiempo pasado en las fases de sueño profundo (SWS) y REM aumentó en promedio un 1,3%, con algunos participantes que registraron hasta 48 minutos más por noche. La formulación fue bien tolerada, sin efectos negativos sobre la frecuencia cardíaca.
Finalmente, algunas investigaciones preliminares están explorando la combinación de CBD con otros cannabinoides como el CBN. Aunque los estudios aún son limitados, los resultados sugieren que esta sinergia puede potenciar el efecto relajante y mejorar especialmente la fase de sueño profundo, la más restauradora para el cuerpo y la mente.
Elegir el aceite adecuado es fundamental para obtener beneficios en el sueño. Los expertos recomiendan especialmente los aceites de espectro completo, que contienen no solo CBD, sino también otros cannabinoides menores (como CBN y CBG), además de terpenos y flavonoides. Esta combinación produce el llamado “efecto séquito” (efecto entourage), en el que los distintos compuestos actúan en sinergia, potenciando el efecto relajante.
Para quienes prefieren productos sin THC, existen los aceites de amplio espectro, libres de trazas de tetrahidrocannabinol pero igualmente ricos en otros compuestos beneficiosos. Además, también hay aceites de CBD enriquecidos con manzanilla, una opción ideal para las personas que tienen dificultades para conciliar el sueño.
La dosificación depende de factores como el peso corporal, el metabolismo, el nivel de insomnio y la tolerancia individual. No existe una regla universal, pero generalmente se recomienda comenzar con dosis bajas e incrementarlas gradualmente.
Una indicación común es empezar con 3 a 5 gotas de aceite, aproximadamente 30 a 60 minutos antes de ir a dormir. Si después de algunos días no se observan mejoras, se puede aumentar progresivamente hasta encontrar la cantidad más eficaz.
Junto con el CBD, el CBN (cannabinol) es otro cannabinoide que despierta gran interés por sus efectos sobre el sueño. El CBN es conocido por sus propiedades relajantes y ligeramente sedantes, y resulta especialmente adecuado para quienes tienen dificultad para mantener un sueño profundo y continuo.
Cuando el CBD y el CBN se combinan, se crea una sinergia que hace que los productos sean más eficaces. Esta combinación no solo ayuda a conciliar el sueño más rápidamente, sino que también puede prolongar su duración y reducir los despertares nocturnos. Nuestro aceite específico para dormir contiene ambos cannabinoides, además de manzanilla, para ofrecer el mejor apoyo a quienes sufren de insomnio crónico.
Además del aceite, existen varios productos con CBD que pueden favorecer una rutina nocturna relajante:
Estos productos pueden combinarse entre sí para crear una auténtica rutina natural del sueño, que une bienestar físico y mental.
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Il CBD è considerato sicuro e non provoca dipendenza. Gli effetti collaterali, quando si verificano, sono lievi e temporanei: secchezza delle fauci, sonnolenza o variazioni dell’appetito. In caso di terapia farmacologica in corso, è sempre consigliato consultare il medico prima di iniziare l’assunzione.
Sì, il CBD può essere assunto quotidianamente senza problemi. Anzi, spesso i benefici sul sonno si consolidano proprio con un utilizzo regolare, poiché l’organismo si abitua gradualmente al supporto del cannabidiolo.
Certamente. Il CBD non aiuta solo ad addormentarsi più facilmente, ma può ridurre i micro-risvegli notturni, favorendo un sonno più continuo e rigenerante.
